| Palabras de respuesta a homenaje del "Programa Polifonía" y la "Escuela Municipal de Ciudadanía" a la Revista Aleph (Manizales, 27.VII.09), con nueve poemas |
| por Carlos-Enrique Ruiz |
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Apreciados directivos y organizadores de POLIFONÍA, programa interinstitucional de literatura; Escuela Municipal de Ciudadanía: presidente, Dr. Alirio Mendieta; director ejecutivo, Dr.Gustavo Ocampo; promotor, Dr. Jorge-Iván Gómez Sánchez; profesor Jhon-Henry Orozco, líder del taller de letras. Livia Señoras y señores: Agradezco la generosidad que se ha tenido al distinguir a la Revista ALEPH ante tan selecta comunidad de estudiantes, en institución educadora de reconocida trayectoria y con la participación de personalidades, creyentes y promotoras de la cultura ciudadana, en relación con las más caras disciplinas de la inteligencia. Ocasión en la cual también se ocupan de conversar sobre Juan-Carlos Onetti, ese coloso escritor de nuestro continente, de quien el boletín número 55 de “Polifonía” publica tres relatos: "El gato", "El cerdito" y "El árbol", en los que se muestra la maestría del creador, con descripciones del mundo real y trascendencia en la interpretación de situaciones, con lugares de prominencia. Basta con recordar las frases iniciales de aquellos: en "El gato" comienza diciendo que "Muchas cosas desagradables se pueden decir o imaginar..."; en "El árbol" inicia: "Cuando aquella mañana de cielo feliz, la muchacha, violín en mano, llamó a la puerta...", y en "El cerdito" dice: "La señora estaba siempre vestida de negro y arrastraba sonriente el reumatismo del dormitorio a la cama." En esas frases está el panorama de su literatura que va de sentimientos oscuros a la felicidad, pasando por los rastros apesadumbrados y dolorosos que suelen trajinar los humanos en el mundo, independiente de historia y de lugar. Autor grande que da motivo para el libre examen de los miembros del taller, en la exploración de técnicas de narrar y de sentidos, con posibilidad de interpretaciones que puedan conectarse con las vivencias propias, cercanas, o referidas por terceras personas.
CER al responder el reconocimientoPero el motivo de mi presencia aquí no es solo el de celebrar con ustedes la existencia de este programa singular, por su naturaleza y por el alcance, lo que me lleva a recordar una frase de ese también gran escritor y pensador de nuestro tiempo, George Steiner, quien ha dicho: "Mientras el lenguaje continúe marcando pauta, mientras podamos seguir hablando los unos con los otros, hay esperanza para la civilidad y la búsqueda de la verdad." Y ese es el gran sentido que ustedes vienen ejerciendo al perseverar en el estudio de obras ejemplares, con el consiguiente diálogo que mantiene vivo el interés y la emulación en el terreno más fértil que ha construido la humanidad, como lo es la Cultura, con las diversas artes que involucra, en especial la literatura, expresión más generalizada, y en ocasiones con el poder de asumir la historia y otras ramas del conocimiento en colectividades y personas. Pero, digo que ese no es solo el motivo; también está la razón de ser de una revista cultural que hemos llevado en las manos y en el alma, camino de medio siglo, con irrigación discreta por muchos caminos en busca permanente de la conversación que invoca Steiner, para cumplir con la intención de sembrar esperanza, con la verdad como enseña, sin posiciones banderizas, ni fanatismo alguno, apenas con el ejercicio del libre pensamiento, como medio de alcanzar libertad en el espíritu que, al compartirse, irradie gérmenes de vida plena desde la educación y la cultura. Colegas han presentado panorama generoso de lo que ha intentado ser, y quizá ha sido, la Revista Aleph. De mi parte me ocupo a continuación de leer algunos textos míos de diversas épocas, comenzando por dos de ellos en los que he explorado en el sentido de "Aleph", seguidos de otros, que ustedes dirán de qué se trata.
Manizales, Aula Magna del "Colegio de Nuestra Señora de los Ángeles", 27 de julio de 2009
Los poemas:
Todo está siempre en espasmo enrarecido La Cábala con sus enigmas de espanto Lejanía cercana en un rincón del mundo Siempre estuvo allí la luminaria ausencia Vagos cantos en la cuerda mezzo La Cábala con la entraña aluvial Era el remolino febricitante de las imágenes
[1981, 1988, 2009]
Rocío sin sombras Larga conquista de los sueños
[26.IV.2006]
Yo duermo sobre las sienes rotas Y las nieblas vagan por entre rosas muertas. Yo yazgo en las piedras
[10.X.2003]
Las lluvias del verano 33.
La nostalgia aparece en la memoria En simultaneidad En el torbellino de los instantes
[4.IV.2007] Tríptico
Circunspecto
Encuentro Roce tenue Encuentro de ilusiones
Silencios con la suavidad de pieles Encuentro de miradas en el repaso
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