Ediciones

ISSN 0120-0216
Resolución No. 00781
Mingobierno

Consejo Editorial

Luciano Mora-Osejo (א)
Valentina Marulanda (א)
Heriberto Santacruz-Ibarra
Lia Master
Marta-Cecilia Betancur G.
Carlos-Alberto Ospina H.
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Carlos-Enrique Ruiz.

Director
Carlos-Enrique Ruiz

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Tel-Fax: +57.6.8864085
Carrera 17 No 71-87
Manizales, Colombia,
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Palabras de respuesta a homenaje del "Programa Polifonía" y la "Escuela Municipal de Ciudadanía" a la Revista Aleph (Manizales, 27.VII.09), con nueve poemas

 

Apreciados directivos y organizadores de POLIFONÍA, programa interinstitucional de literatura; Escuela Municipal de Ciudadanía: presidente, Dr. Alirio Mendieta; director ejecutivo, Dr.Gustavo Ocampo; promotor, Dr. Jorge-Iván Gómez Sánchez; profesor Jhon-Henry Orozco, líder del taller de letras.
Amigos-hermanos del Consejo Editorial de la revista Aleph: Marta-Cecilia, Heriberto, Carlos-Alberto.
Colegas profesoras y profesores, queridas alumnas del Colegio de los Ángeles, partícipes de Polifonía;

Livia

Señoras y señores:

Agradezco la generosidad que se ha tenido al distinguir a la Revista ALEPH ante tan selecta comunidad de estudiantes, en institución educadora de reconocida trayectoria y con la participación de personalidades, creyentes y promotoras de la cultura ciudadana, en relación con las más caras disciplinas de la inteligencia. Ocasión en la cual también se ocupan de conversar sobre Juan-Carlos Onetti, ese coloso escritor de nuestro continente, de quien el boletín número 55 de “Polifonía” publica tres relatos: "El gato", "El cerdito" y "El árbol", en los que se muestra la maestría del creador, con descripciones del mundo real y trascendencia en la interpretación de situaciones, con lugares de prominencia. Basta con recordar las frases iniciales de aquellos: en "El gato" comienza diciendo que "Muchas cosas desagradables se pueden decir o imaginar..."; en "El árbol" inicia: "Cuando aquella mañana de cielo feliz, la muchacha, violín en mano, llamó a la puerta...", y en "El cerdito" dice: "La señora estaba siempre vestida de negro y arrastraba sonriente el reumatismo del dormitorio a la cama." En esas frases está el panorama de su literatura que va de sentimientos oscuros a la felicidad, pasando por los rastros apesadumbrados y dolorosos que suelen trajinar los humanos en el mundo, independiente de historia y de lugar.

Autor grande que da motivo para el libre examen de los miembros del taller, en la exploración de técnicas de narrar y de sentidos, con posibilidad de interpretaciones que puedan conectarse con las vivencias propias, cercanas, o referidas por terceras personas.

CER al responder el reconocimiento

Pero el motivo de mi presencia aquí no es solo el de celebrar con ustedes la existencia de este programa singular, por su naturaleza y por el alcance, lo que me lleva a recordar una frase de ese también gran escritor y pensador de nuestro tiempo, George Steiner, quien ha dicho: "Mientras el lenguaje continúe marcando pauta, mientras podamos seguir hablando los unos con los otros, hay esperanza para la civilidad y la búsqueda de la verdad."  Y ese es el gran sentido que ustedes vienen ejerciendo al perseverar en el estudio de obras ejemplares, con el consiguiente diálogo que mantiene vivo el interés y la emulación en el terreno más fértil que ha construido la humanidad, como lo es la Cultura, con las diversas artes que involucra, en especial la literatura, expresión más generalizada, y en ocasiones con el poder de asumir la historia y otras ramas del conocimiento en colectividades y personas.

Pero, digo que ese no es solo el motivo; también está la razón de ser de una revista cultural que hemos llevado en las manos y en el alma, camino de medio siglo, con irrigación discreta por muchos caminos en busca permanente de la conversación que invoca Steiner, para cumplir con la intención de sembrar esperanza, con la verdad como enseña, sin posiciones banderizas, ni fanatismo alguno, apenas con el ejercicio del libre pensamiento, como medio de alcanzar libertad en el espíritu que, al compartirse, irradie gérmenes de vida plena desde la educación y la cultura.

Colegas han presentado panorama generoso de lo que ha intentado ser, y quizá ha sido, la Revista Aleph. De mi parte me ocupo a continuación de leer algunos textos míos de diversas épocas, comenzando por dos de ellos en los que he explorado en el sentido de "Aleph", seguidos de otros, que ustedes dirán de qué se trata.

 

Manizales, Aula Magna del "Colegio de Nuestra Señora de los Ángeles", 27 de julio de 2009

 

Los poemas:



Aleph  (ó La teoría del todo)

Detrás de las cosas tenía que haber
algo profundamente oculto

Albert Einstein

 

Todo está siempre en espasmo enrarecido
de los pulmones del mundo.
Todo cabe en el cuenco ignorado
de algún transeúnte sideral.
Todo es visible con los ojos de la imaginación
en los días presurosos
cuando se oyen pasos sin verse figuras
sólo espectros entre nieblas
marchas y guitarrones
voces cavilando bajo
tactos que semejan tersura nada más.

La Cábala con sus enigmas de espanto
y la matemática de frialdad dudosa
se unieron a la literatura para soñar
la conjunción de los seres
en la dimensión de las conjeturas...

Lejanía cercana en un rincón del mundo
donde se cuentan historias
que nunca se supieron fuera de su rara belleza
o de su contexto humeante.

Siempre estuvo allí la luminaria ausencia
de la que cada cual hablaba con desparpajo.
Pareció ser el confín disipado en el lienzo
de un pintor de aquellos de la Plaza Mayor.

Vagos cantos en la cuerda mezzo
se confundían entre las piernas
donde el violonchelo hacía más palpable el asombro.

La Cábala con la entraña aluvial
desgranaba a torrentes rocas húmedas
donde la margarita deshojada  yacía.

Era el remolino febricitante de las imágenes
que empezaron a sucederse desde entonces
como si alguien sin darse cuenta
echara a mover el turbión sin-fin
que libera la energía inagotable.

© Carlos-Enrique Ruiz

[1981, 1988, 2009]

 


Aleph (ó La síntesis multicolor)


Sonidos

Luces

Rocío sin sombras

Larga conquista de los sueños

 

© Carlos-Enrique Ruiz

[26.IV.2006]



Lied  LX
(para violonchelo y mezzo-soprano)

 

Yo duermo sobre las sienes rotas
y cabalgo en los sonidos del silencio;
entretanto la lluvia cae
y en los crepúsculos se derrumban los colores.
Yo despierto con la luz a cuestas
y de lo hondo de la noche brotan risas
teñidas de humo
con delirios ajustados a sus garfios.

Y las nieblas vagan por entre rosas muertas.

Yo yazgo en las piedras
con vapores de volcanes en sigilo
al acecho de tan solo palabras.

© Carlos-Enrique Ruiz

[10.X.2003]

 

Palabras para exorcizar a una mariposa

Lo que se nombra adquiere fuerza.
Lo que no se nombra deja de existir.

Czeslaw Milosz


Colgaban sus manos en los bejucos escondidos
entre árboles de cuerpos grandes
bajo un cielo pintarrajeado
con las figuras de las estrellas  los astros
las constelaciones
y con los trazos inmóviles de meteoritos
que se confundían entre sí.
Las manos parecían suspendidas de palabras en el aire
con rastros sin otra señal en medio de las tinieblas
en el interior de la selva cada vez más estrepitosa
por la ausencia de momentos surtidos
por otras manos de piedra.
Aquellas manos pendían de ramajes de colores
como símbolo de la gloriosa desaparición del río.
Momentáneo silencio entre montañas arrumadas
en el lugar de los desperdicios
de todo acontecimiento geológico.
Las manos estuvieron siempre en actitud de implorar
ante los árboles de rocas
que se fundieron desde los tiempos borrascosos
en que nada parecía posible.
Las marcas de los dedos
quedaron para siempre dibujadas en un cielo
eternamente plomizo.


© Carlos-Enrique Ruiz

 

Las lluvias del verano

33.

Apestante algarabía de las cosas
en los suburbios
tan echados a pasar de largo
ante las tragedias del mundo

Ensordecedora ausencia
de sosiego
en los árboles
en las flores
y en las tendidas de mano
entre cobardes

La peste recorre los caminos
de la indigencia
y deposita plegarias en las puertas
de palacios y catedrales

A la espera no estuvo nadie
y la huida ocurrió
con la caída del sol

© Carlos-Enrique Ruiz

 

 

La nostalgia de Gb

La nostalgia aparece en la memoria
con el recorte de sombras
entre caricias que huyeron
y olores de brisas lejanas
por el lado de flores humeantes

En simultaneidad
los labios afirman el sentido de lo  abrumador
que se empecina en recrudecer los silencios

En el torbellino de los instantes
cada palabra
cada figura
es el desmoronarse del mundo
en los predios de una sed insaciable

© Carlos-Enrique Ruiz

[4.IV.2007]

 

Tríptico

 

1. Don Quixote / Pessoa

Circunspecto
En silencio
De frente al mundo
Inmerso en él
Atrapado
Exánime
Se yergue con la mirada puesta
en tramoyas de titiriteros
Observa con indiferencia el desparpajo
que corroe el paisaje
Pasan y pasan
ante sus ojos cansados
lo presumido y maloliente
Y desde el fondo de su alma
entona
el himno-a-la-alegría



2. Escenarios de contienda

Encuentro
más que de palabras
de voces lejanas
como pálpitos
en la penumbra de días
con sensación de ausencia

Roce tenue
con provocación en las miradas
y desliz de sueños
hacia el jardín de travesuras
y rebeldías

Encuentro de ilusiones
en el tejido de imaginación
que agolpa el sonido
apagado
o cobrizo de los encantos
que huyen
al primer paso
del tren de la memoria

3. Encuentro con el destino


La apología de los silencios
constriñe el debate
entre el ser y el no-ser
y desata lenguaje de gestos
con manos prontas a la caricia
y al desciframiento de formas
en rostros esquivos
ante la plenitud del mundo

Silencios con la suavidad de pieles
al encuentro de pétalos
en el sonrosado comienzo
del plenilunio

Encuentro de miradas en el repaso
de la simple distracción
que tiende manto de silencio
en la distancia

 

© Carlos-Enrique Ruiz

 

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