Ediciones

ISSN 0120-0216
Resolución No. 00781
Mingobierno

Consejo Editorial

Luciano Mora-Osejo (א)
Valentina Marulanda (א)
Heriberto Santacruz-Ibarra
Lia Master
Marta-Cecilia Betancur G.
Carlos-Alberto Ospina H.
Andres-Felipe Sierra S.
Carlos-Enrique Ruiz.

Director
Carlos-Enrique Ruiz

Contacto
Tel-Fax: +57.6.8864085
Carrera 17 No 71-87
Manizales, Colombia,
Sudamérica.
cer @ revistaaleph.com.co

Cien años de soledad: aproximación y fuga

Ref.: “La Patria”, Manizales, domingo 8 de abril de 2007; p. 5-a [www.lapatria.com]

"Cien años de soledad" sigue presentándose en el mundo como un fenómeno que congrega la atención en la manera como se conducen personajes y temas tan propios de una región.

En la cultura de los Kogi, Sierra Nevada de Santa Marta, el mito de la creación establece que en principio fue el mar, rodeado de oscuridad, y al ser lo primero entonces era la Madre, y en la profundidad más distante estaba el espíritu como pensamiento y memoria. De ahí fueron saliendo nueve mundos, con sus respectivas madres, en sucesión de abajo hacia arriba. En el tercero ya apareció el ser humano, pero en proceso incipiente, hasta su constitución definitiva, en la forma que hoy se conoce, entre la barbarie y la poesía. Y aparecieron los Mamas buenos y los Mamas malos, y hubo al comienzo una casa en medio del mar, llamada "espuma de agua", y así fueron poblándose los espacios, con casas de materiales que se iban haciendo notorios. No es descartable que en ese proceso de poblamiento, al igual que la casa en el mar, hubiera habido también la casa en el aire que cantó el vallenato.

Como el mundo y la gente existían, originados en ese proceso de superposición de círculos, se piensa que en cercanías de la Sierra, en rancherías de la Guajira, salió un personaje aventurero que recorría a pie descalzo los caminos y pregonaba noticias de pueblo en pueblo, hasta encontrarse con el diablo y batirlo en desafío confrontados en el acordeón. Y el ganador fue Francisco el hombre, cabeza de las ‘piquerías' y las parrandas vallenatas que hoy siguen reuniendo el espíritu divertido de los moradores del Caribe colombiano, de donde se origina "Cien años de soledad", con su estructura circular y sus personajes de aventura, con el silencio de la música en el alma y el apego a una estirpe, la de los Buendía, condenada desde el comienzo al furor que le lleva a la extinción, con un fondo de esperanza, prevista en la fuerza de la Gran Madre, la primera, en simbiosis con el pensamiento, luego palabra sin detenerse. Y el escenario: Macondo, ese lugar de todos los lugares, punto de partida y recurrencia de la memoria.

"Cien años de soledad" sigue presentándose en el mundo como un fenómeno que congrega la atención en la manera como se conducen personajes y temas tan propios de una región, pero que al ser manifestaciones de la más cruda realidad humana, con sus componentes elaboradas en los vericuetos de la Cultura, adquiere dimensión universal.

La entonación de las frases tiene en García Márquez característica de singular belleza, por el ritmo y la precisión. En cadena se produce el efecto de un largo poema que involucra historias recreadas, relatos de acontecimientos bélicos y de amores intensos y furtivos, con figuras de primer plano en la condición de la mujer, de donde se origina la tortuosa estirpe, que es conducida por caracteres femeninos de impronta, entre meandros con puntos de partida en la Ciénaga, frente a la desafiante imponencia de la Sierra, al lado de extensiones inmemoriales con vestigios del desierto, en la compañía de agua cristalina y purificadora, con la música de acordeones, los poemas acumulados en el secreto de los baúles y la guachafita del dolor que cercena la palabra.

Queda al final la gran lección en los artefactos de los gitanos, provocadores de imaginación, con Melquíades en el centro, y la silenciosa existencia del librero catalán, curtido en sabidurías clásicas, señal premonitoria de los caminos por aventurar en la Humanidad, desde y con la Cultura, como constructora de entendimiento y forjadora diaria de esperanza en los retos del trabajo.

"Cien años de soledad" es la aventura de siglos en sucesión, en busca de superar el estado de guerra que nos retiene en la discordia, para acceder algún día a un estadio de coexistencia creativa en la pluralidad, con el arte sustanciado en las palabras, en los bloques de materiales para esculpir destinos, y en la música que se prende al alma de los transeúntes alertas, sin más desplazados por la conciencia de culpa ajena. Un mundo de poesía, y de esperanza asentada cada día en el progresivo bienestar de los pobladores de este Macondo.

"Cien años de soledad", una obra maestra en tiempos de locura, con nostalgia en penumbra de realidad.

Copyright ©Powered by Ciudadeje.com