Ediciones

ISSN 0120-0216
Resolución No. 00781
Mingobierno

Consejo Editorial

Luciano Mora-Osejo (א)
Valentina Marulanda (א)
Heriberto Santacruz-Ibarra
Lia Master
Marta-Cecilia Betancur G.
Carlos-Alberto Ospina H.
Andres-Felipe Sierra S.
Carlos-Enrique Ruiz.

Director
Carlos-Enrique Ruiz

Contacto
Tel-Fax: +57.6.8864085
Carrera 17 No 71-87
Manizales, Colombia,
Sudamérica.
cer @ revistaaleph.com.co

Actitud para reforma seria de la Educación


La investigadora norteamericana Martha Nussbaum ha advertido: "Si no insistimos en la importancia fundamental de las artes y las humanidades, éstas desaparecerán, porque no sirven para ganar dinero. Sólo sirven para algo mucho más valioso: para formar un mundo en el que valga la pena vivir." Enunciado nada despreciable que todavía no llega al espíritu de los reformadores, ni a los ámbitos educativos, lugares para arreciar en las ganas de transformación. Estos tiempos están signados por amenazas más agudas que los anteriores: el deterioro medioambiental está llegando a límites insostenibles, a causa del modelo/sistema imperante. Paradigmas de la competencia/competitividad, productividad y rentabilidad han ido dando al traste con la dignidad de la vida en el planeta, y su secuela de inequidad, con brechas que se expanden, e inducidos efectos del "cambio climático".

Con voluntad y decisión se alcanzará Educación reivindicadora en la crisis que de nuevo padece el mundo, por las secuelas generadas en la concepción que da prioridad a lo económico en el desarrollo. Lo primero será concebir sobre qué cimientos la cultura y la organización social deberán apoyarse para un salto deseado adelante, que favorezca al conjunto de las poblaciones, en armonía con la Naturaleza.

Edgar Morin es quizá el pensador contemporáneo que con intensidad mayor ha diagnosticado la situación y formulado salidas. En su obra más reciente, "La Vía para el futuro de la humanidad" (Ed. Paidós, Barcelona 2011), hace propuestas como la de abandonar la idea del crecimiento indefinido, desarrollar la economía verde, economías de proximidad, los bancos de microcrédito y microfinanzas, fórmulas comunitarias hacia el pleno empleo, con una política ambiciosa de múltiples desarrollos y de regeneración del campo.

Hay que volver a la tradición del Humanismo, desde los Presocráticos, la cultura clásica griega, el Renacimiento, la Ilustración... Y a personalidades emblemáticas por sus obras que en los siglos XIX y XX han reasumido aquella tradición, además de evaluar lo que ocurre y dar pasos adelante en la comprensión integradora hacia nuevos horizontes, sin eludir la magnitud de los problemas. Y a los creadores y difusores de la Escuela Activa (Montessori, Pestalozzi, Francisco Giner de los Ríos, Paulo Freire, Agustín Nieto-Caballero), con preludio en la "Didáctica Magna" de Jan-Amos Comenius.

Tres problemas cruciales parecen avasallarnos: 1. La inequidad, con la componente de injusticia; 2. El deterioro medioambiental, y 3. La imposibilidad hasta ahora de resolver pacíficamente los conflictos. Las consecuencias se evidencian, y se podrá pensar si la vida en el planeta estará en riesgo de extinguirse, antes de tiempo, por la mala acción humana. Y si ese proceso estará en nuestras manos detenerlo y, aún, devolverlo a condiciones de "sostenibilidad".

Considero que la Educación es la herramienta y el camino. Soñando en su papel estratégico y en la posibilidad de construir una gran concertación entorno a ella, propongo reformularla incorporando el arte en todos los niveles, en eje integrador, como lo formuló Herbert Read en su maravilloso libro la "Educación por el Arte", en una atmósfera de humanismo y solidaridad.

Para la componente esencial de retornar al Humanismo, sugiero que en el bachillerato y en la Universidad se ofrezcan cursos integradores en cada año o semestre, estructurados por épocas y autores considerados como clásicos, desde los primeros tiempos de la Cultura.

Por ejemplo, insistir en el conocimiento de Grecia y Roma Clásicas, en arte, pensamiento, ciencia y política. Análogo con el Renacimiento y la Ilustración. Hasta llegar al estudio de aquellas figuras sobresalientes que pudiéramos estimar modernas y contemporáneas. Asimismo, introducir el conocimiento de las culturas ancestrales de Oriente y prehispánicas de la América nuestra, con intento de encontrar conexiones en formas de interpretar el origen y destino del mundo y de la vida, para configurar la anhelada comprensión unitaria, hacia mejores condiciones de coexistencia y felicidad.

Las carreras profesionales tendrían esa componente necesaria, y las propiamente relacionadas con el Humanismo y las ciencias sociales, por supuesto estarían más centradas en esos temas. El problema fundamental radica en disponer de profesorado idóneo, con capacidad de impartir lecciones, con la exigida formación, y de ser motivadores para ganar el interés, y aún el entusiasmo de los estudiantes, de lo contrario se tendrían asignaturas reconocibles, como ha sido usanza, a la manera de "costuras". Sinembargo, se podrá comenzar en gradualidad el camino, con norte claro. El profesorado actual debe de tomar conciencia y emprender sin demora la tarea de restablecer la Educación como medio para formar ciudadanía y sociedad.

Detalles más minuciosos sería trabajo de la comunidad académica, a la manera de grupos, con labor de seminario permanente, en la construcción de un sendero como el aquí delineado. Y las estructuras académicas podrán ir asumiendo las decisiones que correspondan y la puesta en marcha de los respectivos planes y programas que surjan, de manera colegiada. Hasta conquistar la formulación de una gran política de Estado.

En esta consideración de formar maestros, las Escuelas Normales deben recuperar el sentido de una tradición, apegada al atractivo seductor del magisterio, con reconocimiento social, impulsadas a complementar la formación en el nivel de licenciaturas, reconocidas talvez por futura ley. Con capacidad de captar a los mejores bachilleres para comprometerlos, con dedicación y altruismo, a la forja de una sociedad más justa, con necesidades básicas satisfechas y deseosa de emprender rumbos con ejercicio multiplicador de la solidaridad, el respeto y la participación ciudadana, en avenencia con la recuperable y expandible biodiversidad.


["La Patria", 12.II.2012]
Copyright ©Powered by Ciudadeje.com